Posada Bistruey

‘Desayunos de pueblo’ en el Valle de Liébana

Mermeladas caseras, panes recién horneados, leche de las vacas de la región, sobaos pasiegos y té del puerto. ¿Hay mejor forma de empezar el día?

Pues sí, es difícil, pero el día se puede empezar mejor aún si todo eso lo saboreamos en un lugar auténtico rodeado de la más pura naturaleza, una pequeña posada junto a los Picos de Europa.

Pilar Velarde, propietaria de Bodega La Montaña, uno de los restaurantes imprescindibles en Santander dedicado a la cocina tradicional cántabra, traslada su pasión por preservar la memoria culinaria de la región a su proyecto más personal: Posada Bistruey, un recién inaugurado y pequeño hotel rural desde donde pretende rescatar esos “desayunos de pueblo” que se elaboraban cada día con productos naturales.

Se trata de una antigua casa de montaña ubicada en el pueblecito de Vega de Liébana reconvertida en un hotel con mucho encanto. Consta de ocho habitaciones decoradas con mobiliario elaborado con materiales reciclados, como palets, maderas de las leñeras o troncos de árboles recogidos en los alrededores del pueblo. Además, cuenta con un cálido y confortable salón presidido por una chimenea, rodeada de íntimas mesas de madera. En el exterior de la casa, pequeños veladores invitan a relajarse ante las maravillosas vistas frente al Bistruey, pico de 2.001 metros de altitud que da nombre al hotel.

Posada Bistruey

Un paraje idílico en el que es fácil trasladarse a otras épocas disfrutando de esos auténticos “desayunos de pueblo” que las abuelas preparaban al llegar la luz del día. Aquí, las mermeladas las elaboran con frutas ecológicas dos jóvenes entusiastas que tienen su pequeña tienda justo enfrente de la posada; el pan de hogaza llega cada mañana recién horneado desde la localidad de Potes; la leche se obtiene a diario de las vacas que pastan en la región. No faltan los sobaos pasiegos, el café Dromedario (el café por excelencia de Cantabria), zumo de naranja natural y del puerto acompañado para el que así lo quiera con orujo lebaniego, como hacían antiguamente los lugareños para afrontar sus tareas del campo.

La Posada Bistruey y sus desayunos son el punto de partida ideal para disfrutar de los bellos y antiquísimos pueblos del Valle de Liébana, envueltos en excepcionales paisajes naturales, o para disfrutar de las numerosas actividades de aventura que ofrecen en la comarca: senderismo, trekking… Y por supuesto, para deleitarse con su tradicional gastronomía, con platos como el Cocido lebaniego, elaborado con los garbanzos que se cultivan en las huertas de la comarca, acompañado de repollo, carne de cerdo, cecina, chorizo y relleno (masa de pan y huevo); o el Borono, morcilla elaborada con sangre de cordero mezclada con harina de maíz y pan. Tampoco podemos olvidarnos de otros productos como los Quesos de Liébana y el Picón Bejes-Tresviso, ambos con D.O., los deliciosos quesucos de cabra y oveja, la miel y los orujos.






  1. Aurin dice:

    Me encanta Vega de Liébana.
    Tuve la suerte de estar en la inauguración de esta posada. Nos trataron estupendamente con bien de comida, bebida y música.
    La decoración es de lo más original.
    Un diez!!

  2. El mundo a bocados dice:

    Hola lebaniego. Corregimos el baile de cifras del Bistruey. Gracias! Y sobre los garbanzos, si bien Cantabria no es conocida por su huerta y es cierto que se cultivan pocos, aún se hace. Concretamente en Los Cos, pequeño municipio de Cabezón de Liébana, hay una familia que los cultiva con mucho mimo. Quizás te gustaría probarlos. Un saludo y gracias por tu comentario.

  3. lebaniego dice:

    Puffff como engañamos a los turistas !!! y así nos va a todos. Garbanzos cultivados en las huertas de la comarca, a saber que comarca porque liébana desde luego que no. El pico Bistruey tiene 2001 m. no 2100.
    No quiero ofender pero cuando veo cosas de este tipo no puedo “cerrar la boca”.

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